El logo de tu compañía en la camiseta del Real Madrid, tu producto en una rueda de prensa de la NBA o tu eslogan en el morro de un Fórmula 1. Los patrocinios parecen sueños inalcanzables para la mayoría de las pymes, y puede que estén en lo cierto si solo miran al Olimpo deportivo, pero hay todo un mundo más allá de los grandes dioses que ya todos conocemos.

Existen infinitas posibilidades a la hora de patrocinar a clubes, federaciones, asociaciones o deportistas, y no todas ellas requieren de una inversión multimillonaria. También se tiende a pensar que este tipo de inversiones son más mecenazgos que apuestas para potenciar tu estrategia de marketing y comunicación, pero nada más lejos de la realidad. Los micro-patrocinios pueden ser un complemento perfecto para tu estrategia de marca, vinculándote a una serie de valores y otorgándote unas herramientas increíbles a un precio asequible para tu compañía. Y es que este punto es fundamental, no todas las marcas pueden asumir inversiones multimillonarias para patrocinar a los grandes clubes o estrellas del deporte, por eso, en lugar de cerrar la puerta a una posible asociación con el deporte, abramos muchas ventanas para las que sí tenemos llave (y presupuesto).

¿Y qué pasa con nuestros públicos? Un club de primera división tendrá muchísimos más seguidores a los que impactar que uno de tercera o segunda división, no cabe duda, pero quizá podamos sacar provecho de esto también. En lugar de impactar a aficionados de áreas geográficas que no tienen interés para nuestra marca, podemos generar estrategias de activación locales, mucho más asequibles, controlables y con un grado de afinidad con nuestro público mucho más alto.

Los activos que otorga un patrocinio a nuestra marca son otro de los motivos para lanzarnos a esta aventura. Todos tenemos claro que la visibilidad que obtendrá tu marca si Leo Messi o Cristiano Ronaldo posan con tus productos en sus redes sociales o los usan en su día a día será masiva. En estos casos alcanzarás a millones de personas, muchas de ellas con un alto grado de afinidad con el deportista que harán que se sientan también cercanas a tu marca o producto. Pero estas campañas multimillonarias tienen un gran lastre frente a la libertad que nos otorgan los micro-patrocinios, la accesibilidad y la versatilidad que aportan los deportistas más cercanos y menos encorsetados en las estrategias de comunicación de los clubes. Una superestrella podrá posar para una sesión de fotos, grabará un spot o autorizará el uso de su imagen en tus productos y comunicaciones, y esos son activos maravillosos, pero muy limitados a la hora de activar de una manera creativa. Al alejarnos de las restricciones de los grandes del deporte podemos adentrarnos en modelos de activación mucho más creativos e innovadores. Imagina a la plantilla de un equipo trabajando en las instalaciones de tu compañía por un día, a un deportista local entrenando en tus oficinas… Son situaciones muy difíciles de gestionar con patrocinados de primerísimo nivel, en nuestro caso, accesibles y enriquecedoras para nuestra estrategia de comunicación y marketing.

Ni que decir tiene que otra de las grandes ventajas de los micro-patrocinios es la gran variedad de opciones que tenemos a la hora de asociarnos a una entidad deportiva local. Poner todos los huevos en la misma cesta nunca fue la mejor idea, y en el caso que hoy nos atañe tampoco es diferente. Si en lugar de contar con 1 patrocinio de tamaño medio contamos con 10 más accesibles, podremos generar una estrategia de patrocinios mucho más rica, versátil e interesante para una mayor cantidad de públicos. ¿Por qué narrar una sola historia cuando podemos contar las mil y una noches?

En cualquier caso, los macro y los micro-patrocinios son entes obligados a entenderse y coexistir. Las grandes compañías son cada vez más conscientes de ello y por eso mismo no solo se limitan a vincularse con las marcas más reconocidas del deporte, si no que bajan a tierra sus estrategias y cuentan con aliados de todos los tamaños. El patrocinio deportivo y la activación del mismo son cada vez más una herramienta al alcance de todos, solo hay que saber cómo gestionarlo y potenciarlo para enriquecer a nuestra marca y a nuestra compañía.

 

Pablo González Campbell

Account Manager de BRTnews