Hace apenas diez años eran pocas las organizaciones, deportivas o no, que entendían que el futuro de cualquiera de ellas pasaba por convertirse en editoras de su propio mensaje, y diez años después no existe entidad deportiva en el mundo que no haga suya esa necesidad.Hasta hace una década, cualquier plataforma vinculada a deporte –federaciones, clubes, competiciones, asociaciones deportivas o incluso los propios deportistas- entendía que su papel hacia el exterior se basaba en una política de comunicación relacionada simplemente con la notoriedad- medios ganados- y en algún caso, medios propios.

Lo que diferencia actualmente a LaLiga del resto de plataformas deportivas es que ha comprendido que para acometer un plan de empresa tan ambicioso(con la internacionalización como pieza angular) necesita algo más que canales como earned y owned media, porque ahora siente la necesidad de influir sobre los públicos para lograr sus objetivos empresariales, y para conseguir esa influencia sabe que tiene que encontrar simpatía y una aceptación positiva por su propósito. 

De ahí que actualmente esté embarcada también en el objetivo de lograr esa influencia en España, porque entiende que especialmente con el beneplácito local será capaz de lograr el éxito en su fin de internacionalización; y que como todo nuevo proceso exige de ciertos “pequeños esfuerzos” por parte de los públicos relacionados: los propios clubes, los futbolistas, medios de comunicación, aficionados, clientes, proveedores, otras instituciones públicas (p.e. RFEF, CSD) y privadas… “Pequeños esfuerzos” entendidos como horarios inusuales para la cultura española, encuentros oficiales fuera de nuestras fronteras, giras en el extranjero a la finalización de la competición oficial… Y esto posiblemente es sólo el comienzo de un plan que exige modificar algunos hábitos adquiridos pero absolutamente necesarios si queremos competir con otras competiciones internacionales que nos aventajan por décadas de trabajo en cuanto a la generación de ingresos procedentes del extranjero.

Así que para desarrollar esa estrategia de relaciones públicas y lograr la influencia positiva, LaLiga está trabajando desde diferentes campos –organización de la publicidad también entendida como branded content en los principales medios de comunicación españoles con la intención de lograr un mayor nivel de credibilidad, control y protección milimétrica de su imagen, relaciones específicas con la comunidad con la finalidad de crear bienestar, educación, responsabilidad social corporativa… -algunas de las cuales antaño eran impensables en organizaciones deportivas y menos aún con la intención de alinearlas a sus objetivos empresariales.

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Herramientas que contribuirán, no sólo a mejorar el índice de notoriedad de la competición (relación entre el número de personas que conocen el nombre de la competición y el número total de cuestionados) sino especialmente incrementar el índice de popularidad doméstico, que se mide por la relación entre los que contestan en España “he oído hablar bien de la competición”, y los que responden “he oído hablar mal de ella”.

El resultado, que se puede medir en un tanto por ciento,permite conocer la simpatía que sienten los públicos españoles por la competición. Y obviamente, a mayor porcentaje de simpatía local, las posibilidades de adoptar nuevas medidas que signifiquen modificar los hábitos de consumo de la competición se incrementarán.

En BRTnews trabajamos con marcas, entidades y profesionales de todo tipo asesorando en comunicación y relaciones públicas porque la imagen que trasladamos al exterior redunda también de manera directa en los resultados empresariales de las compañías cualquiera que sea su naturaleza, multinacionales o pymes.

¡Enhorabuena, Javier Tebas y equipo!

Ignacio Ruiz-Lamela

CEO BRTnews