Con el comienzo de cada nuevo año toca hacer repaso y balance del 2018. Haciendo este ejercicio de análisis podremos conocer, o al menos acercarnos, qué nos depara el 2019. Y es que en el campo de la televisión hemos podido observar la llegada y el fortalecimiento de muchas tendencias que, sin duda, marcarán la dinámica del medio rey en este nuevo año.

Los datos son claros: en la mayoría de los hogares españoles se consumen contenidos audiovisuales a través de plataformas de pago. Muestra de ello es que el pasado mes de  noviembre se llegó al mínimo de minutos consumidos en  TDT en los últimos diez años. Datos que demuestran que  la televisión convencional quedó atrás y como consecuencia las cadenas tradicionales han tenido que adaptarse lanzando nuevas estrategias. Ejemplo de estos nuevos proyectos es LOVEStv (la plataforma que han lanzado RTVE, Atresmedia y Mediaset), o Atresmedia Studios, iniciativa de Atresmedia para crear contenido para otros operadores.

En cuanto a ficción se refiere, el 2018 ha venido marcado por una clara superioridad de contenido producido en España. Con el masivo triunfo internacional con series made in Spain como “La casa de papel” o la juvenil “Élite”, el gigante Netflix (que se ha unido a Movistar + este último mes) ha decidido abrir su primer centro de producción en Europa en la capital de nuestro país. Por lo que podemos afirmar que el 2019 se plantea como un año donde la producción de nuevas series de ficción será clave en televisión.

Dejando a un lado la ficción, hemos observado que hay un género que ha tomado fuerza durante todo este año, los programas informativos. Y es que es innegable que la política ha tenido una presencia casi principal en los medios de comunicación, y de igual manera, en la televisión. Es por ello que formatos como “Al Rojo Vivo”, “Salvados”, “El Intermedio” o diferentes tertulias han sido líderes en momentos decisivos teniendo como culmen la moción de censura de Mariano Rajoy.

Sin embargo, el formato que triunfa en nuestro país desde ya hace años es el del entretenimiento. La vuelta a la pequeña pantalla de Operación Triunfo supo cautivar a una audiencia joven y participativa que ha aportado un aire fresco a este género durante el primer trimestre del año. Sin embargo, la vuelta del verano vino marcada por dos grandes éxitos: Masterchef Celebrity y el rey por excelencia de los realitys en su formato VIP, Gran Hermano.

En conclusión, observamos dos corrientes claramente diferenciadas. Por un lado, el crecimiento imparable de  la televisión bajo demanda (de pago) con nuevas plataformas y nuevas ofertas en el ámbito de la ficción (Netflix ya prepara la siguiente temporada de “La casa de papel”). Por otro lado, vemos que el género de entretenimiento seguirá siendo líder (Gran Hermano estrenará un nuevo formato la próxima semana, GH Dúo) en una televisión convencional que cada vez cuenta con menos adeptos.