¿Es realista pensar que el marketing de contenidos está devorando al periodismo?

Afirmar tal cosa en los tiempos actuales es un atrevimiento, pero decir que el territorio compartido por ambos, la comunicación, está siendo ocupado como nunca antes por los contenidos relacionados con marcas, es una realidad tozuda.

Porque con la llegada de internet y la accesibilidad a los contenidos a través de dispositivos como los smartphone-más la creación de las redes sociales, obviamente-se han producido dos circunstancias que han influido con fuerza sobre ambas disciplinas, periodismo y marketing, pero en sentidos bien distintos:

Para el marketing, la posibilidad de que cualquier marca pueda difundir a través de la red contenido implica que las empresas ya son editoras de su propio mensaje sin necesidad de intermediarios –los medios de comunicación- y en consecuencia, contratan también a periodistas para elaborar todo tipo de contenidos que antaño sólo eran publicados por los medios. Por eso en este punto, es interesante revisar la definición de marketing de contenidos y algunos de sus elementos clave:

Según Joe Pullizi, fundador del Content Marketing Institute, se define como “Una técnica de marketing de creación y distribución de contenido relevante y valioso para atraer, adquirir y llamar la atención de un público objetivo bien definido, con el objetivo de impulsarles a ser futuros clientes.” Y grosso modo, tendría las siguientes características: Aportar valor a tu audiencia, con unos objetivos concretos a lograr, identificando las características de la persona a la que está dirigido, creando un call to action para que el usuario dé un paso hacia adelante y no se quede simplemente en la lectura y analizando los canales en los que se transmitirá.

Por su parte, para el periodismo la llegada de internet ha supuesto, entre otras cosas, la necesidad imperiosa de crear muchos contenidos, de todo tipo y en diferentes formatos nunca vistos antes, contarlos en tiempo real y publicarlos antes que la competencia.

Pero llegados a este punto sería conveniente revisar una de las definiciones universales del periodismo: “Actividad cuyo fin es recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información relativa a hechos del presente, del pasado y/o del futuro. En este sentido, el periodismo se entiende como una metodología adecuada para presentar cualquier tipo de información valiosa, buscar fuentes seguras y verificables.”

En consecuencia, ¿hablamos de actividades similares? Con certeza no, pero es cierto que la irrupción de nuevas formas de comunicación y su praxis ha podido empujar a creer que ambas actividades se estaban mimetizando.