Ahora que está a punto de concluir el mercado de fichajes en España existe el convencimiento, por parte de mucha gente, que los fichajes a última hora y los traspasos sobre la hora límite, siguen requiriendo de unos papeles, del envío del fax de turno. Percepción claramente errónea y anclada en el pasado que provoca una percepción distorsionada del mundo del fútbol.

Porque procedimientos como éstos, donde con un solo jugador se manejan millones de euros que superan los presupuestos de muchas de las empresas patrias, requieren y exigen de un procedimiento exhaustivo y donde todo esté perfectamente digitalizado. Hay muchas partes implicadas: dos clubes que son, salvo excepciones, S.A.D., el jugador, las cuantías de los intermediarios, etc.

De ahí, que desde el principio de esta década la FIFA haya instaurado un sistema informático de transferencias conocido como TMS, donde los clubes implicados deben dejar certificados una cantidad importante de datos: contrato del jugador, DNI, porcentaje de la operación para los representantes, etc. sin los cuales la operación no puede ver la luz. Hasta el punto de que solo cuando este TMS está completo, es cuando es posible el CTI (Certificado de Transferencia Internacional), que habilita el fichaje y válida que un jugador pueda dejar una liga y poder fichar por otra.

Solo así se explica el histórico malogrado fichaje de David De Gea por el Real Madrid. Lo más llamativo es que, tres veranos después, hay quienes siguen echando la culpa a su frustrado traspaso y de que no llegase el correspondiente fax. Un instrumento que implicó una auténtica revolución tecnológica en su momento, pero que su desaparición fue fulminante en el momento en el que la tecnología se maneja bajo las directrices actuales, un instrumento de museo.

Así pues, sin duda, el cierre de mercado de fichajes, debe servir para entender esta nueva realidad tecnológica, desconocida para un porcentaje muy importante del aficionado de a pie. Además, la Federación Española cuenta desde hace ya unos años con su propio sistema informático conocido como Fenix.